Canon Literario

                              Canon Literario 
                      Taller De Medios De Comunicación II
El canon es necesario para orientarse en cualquier ámbito. Toda época y cultura tiene su lista de referencias. Creo que son listas de buenos libros que vale la pena leer ya que no importa la época, siempre ya sea por sus características formales, su originalidad o su calidad, han logrado trascender las épocas y las fronteras, resultando universales y siempre vigentes.
 
                      Reglas que rigen al Canon

En el caso específico de la literatura, las que cumplen ese rol son:

La crítica literaria, que juzga y determina el valor de la obra, premiándola, denostándola o ignorándola.
Las escuelas y universidades, que son las que difunden o no las obras, según la valoración que hagan de las mismas. Generalmente estos dos ámbitos, el de la crítica y el de las universidades, están estrechamente relacionados y se denominan académicos.
El mercado, que incluye todo lo que es el aspecto comercial del libro. Involucra a las editoriales y a los medios de comunicación. Las editoriales son las que deciden qué libros se publican, y luego, se cuenta con los medios para su difusión. Por eso es frecuente que textos sin gran valor para la crítica literaria tengan mucho éxito entre el público por su difusión en diarios, revistas, radio y televisión.

Hay seis tipos de Canon:
Canon potencial: la totalidad de textos escritos y orales.
Canon accesible: la parte del canon potencial disponible en un momento dado.
Las antologías y programas que configuran un canon selectivo.
El canon personal que un autor puede establecer.
El canon oficial apoyado por una institución.
El canon crítico configurado por las citas reiteradas de los autores.
Además, añade otros cánones cerrados como el bíblico, los pedagógicos, que nutren el sistema de educación, y finalmente un canon diacrónico constituido históricamente y afianzado por los siglos, de un canon del día, del que solo una parte se convierte en canon diacrónico.



Libros que pertenecen al Canon Literario

“La Divina Comedia" de Dante Alighieri.

 "Don Quijote de la Mancha" de Miguel de Cervantes.
“El principito" de Antoine de Saint.
"Romeo y Julieta" de William Shakespeare.
“El periquillo Sarmiento” de José Joaquín Fernández de Lizardi
“Los miserables" de Víctor Hugo.
 En conclusión para la literatura es importante establecer un canon, un repertorio cerrado de obras y autores en que se conjuguen dos factores: el gusto estético y la necesidad pedagógica. En lo primero, lo que tenemos que decidir es qué obras son las mejores por su pura calidad artística; en el segundo, la pregunta clave es ¿cuáles de todas esas obras vale la pena mostrar y estudiar en la escuela?
Todas estas obras tienen una riqueza gramatical, que a pesar de los años continúan siendo leídas.

Comentarios

Entradas populares